Hace varios años una persona tremendamente especial en mi vida tuvo meningitis… pero cómo es posible si es un adulto mayor! Es una enfermedad contagiosa! Le da sólo a los niños pequeños!... todos esos prejuicios llenaron nuestro entorno… y en este caso no fue fácil lidiar con todo ello.
Vamos por parte, si? Dentro de la meningitis, ésta puede ser viral o bacteriana y dependiendo del caso será su tratamiento. En el caso de la meningitis meningocócica ésta se contagiosa y efectivamente afecta con mayor probabilidad a niños y ancianos. En el caso que les cuento fue simplemente una bacteria que infectó en canal auditivo y desde ahí migró hacia el sistema nervioso central provocando la inflamación de las meninges. No lo podíamos creer… tuvimos que lidiar con aquello y como si eso fuese poco, en los días siguientes la abuelita tuvo un accidente cerebro vascular de consideración. Ustedes se podrán imaginar cómo una familia se desestructura en ausencia de la matriarca, cómo cada uno de nosotros intentaba reordenar la vida, pero no fue fácil. La abuelita estuvo cerca de tres años y medio en estado comatoso y todos tuvimos que aprender a vivir con aquello. Pero hasta ese momento si bien todos estábamos preocupados por la salud física de la abuelita, pocos nos preguntábamos qué habrá pasado por su cabeza, si se habrá dado cuenta de lo que estaba pasando, si es que entendía lo que le estábamos diciendo.
En uno de los pocos momentos de lucidez que tuvo pude ver que no sabía bien en qué lugar se encontraba ni por qué estaba ahí. De hecho esa fue una de las grandes razones por las que se molestó con su hija, porque asumió que era su responsabilidad. Sin saber si tendría algún efecto en ella, le conté lo que había pasado y logró entender que no éramos los responsables de que estuviese hospitalizada lejos de su amada casa, lo que provocó que se “desenojara” con su hija.
Con el correr de los meses fuimos testigos de su deterioro cognitivo y físico y también fui testigo del desgaste emocional de toda la familia.
Hoy al mirar en retrospectiva puedo ver lo importante que es para la familia de un paciente contar con el apoyo de un profesional de salud mental necesario, el que el médico o el psicólogo pudiese explicar en términos concretos al entorno lo que estaba pasando y lo que ocurriría en el futuro, alguien que pudiese entregar las herramientas necesarias para hacer frente a toda esta situación.
Es en base a esa experiencia y otras que les contaré con posterioridad es que decidí no sólo terminar mis estudios de Psicología, sino que dedicarme a los adultos mayores y a la Neurociencia.