La práctica de una actividad física es tan necesaria en su vida como la alimentación o el sueño. Sin embargo, muchos padres se plantean dudas sobre qué deporte inculcar a sus hijos o a qué edad es adecuado comenzar la vida deportiva.
¿Qué deporte debe hacer mi hijo?
Los niños deben practicar el deporte que les guste. No hay uno mejor que otro. El indicado será solo el que le agrade al involucrado; no al papá, a la mamá, ni al profesor. Para eso es preciso que conozca distintas disciplinas y que sienta el apoyo de su familia en su decisión. La clave es que escoja un deporte al que los papás lo puedan acompañar y que tenga las condiciones para practicarlo. En conclusión, se trata de adaptar el ejercicio a la realidad de cada uno.
Precauciones
A pesar de los beneficios que se obtienen de la actividad física durante la niñez, hay que tener en cuenta ciertos cuidados. Cuando se superan los límites máximos permitidos, con posturas incorrectas o cargas excesivas, pueden producirse efectos negativos. Por esta razón es muy importante que el deporte infantil esté supervisado y sea impartido por educadores especializados, capaces de adaptar la actividad de acuerdo a la edad y la condición física del menor. Así se evitará que sus efectos puedan influir negativamente en su desarrollo.
Si evaluamos los riesgos y bondades del deporte, y del ejercicio en general, la balanza siempre se irá hacia los beneficios. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una hora de práctica moderada al día, para niños entre 5 y 17 años. También señala que más horas semanales de ejercicio sólo implicará más ventajas para la salud. La actividad física moderada significa llegar al 70 por ciento de la frecuencia cardíaca máxima durante 60 minutos.
Puros beneficios
Los ejercicios aeróbicos previenen enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, hipertensión y cáncer, entre otras afecciones.
La promoción de la actividad física es fundamental, pues está comprobado que ayuda a disminuir toda clase de patologías físicas y mentales. A su vez, desde el punto de vista emocional, quienes más deporte hacen, más quieren su cuerpo, tienen mejores relaciones interpersonales y mejor rendimiento académico.
El problema actual es que los niños no salen de las pantallas. Se quedan horas jugando frente a los computadores y dejan de lado las bondades del ejercicio. Ellos dicen que no tienen tiempo. No es así. El tema es que están utilizando ese tiempo en actividades que no los ayudan y es ahí donde los papás pueden actuar, incentivando el desarrollo de actividad física en sus hijos. No es necesario que sean campeones, pero sí que estén en constante movimiento.
Ventajas de la actividad física en la infancia
Al acostumbrarse a practicar algún tipo de ejercicio, los niños:
- Aprenden a seguir reglas.
- Se abren a sus pares y superan la timidez.
- Frenan sus impulsos excesivos.
- Aumentan sus habilidades motoras.
- Favorecen el crecimiento de sus huesos y músculos.
- Corrigen posibles defectos físicos.
- Potencian la creación y regularización de hábitos.
- Desarrollan su placer por el movimiento y el ejercicio.
- Estimulan la higiene y la salud.
- Mejoran su salud, ánimo y rendimiento escolar.
“La actividad física hace que el cerebro libere endorfinas. Estas sustancias químicas son muy similares a la morfina y provocan una sensación de bienestar increíble. Se ha demostrado que los niños que practican deporte son más sanos, felices y tienen mejor rendimiento académico”
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