Antiguamente el tradicional "Gásfiter" era un proveedor de servicios que por necesidad del mercado y conveniencia personal trabajaba en una variedad de servicios de construcción.
Lo más habitual era que trabajaba indistintamente como instalador de gas, como plomero o como instalador de alcantarillado, pero, en ocasiones también se le podía ver sobre un techo colocando tejas o llevando una carretilla para construir un radier. Así nació el nombre "Maestro Chasquilla".
Dado que algunos de estos maestros chasquilla no tenían un adecuado dominio de los conocimientos necesarios, la población en general tampoco era consciente de cuáles son los requisitos para una correcta instalación de gas y el papel ordenador del Estado era bastante escaso, se introdujo una nueva normativa cuyo principal objetivo era asegurar que las instalaciones de gas se realicen y operen en forma segura y así evitar los riesgos para la población, los usuarios.
Por esto, actualmente, cualquier maestro no puede intervenir en una instalación de gas o en un artefacto a gas, sólo lo puede hacer un técnico o profesional autorizado por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), lo contrario es contravenir la ley. Esto ha profesionalizado la actividad del "Gasfiter". Así muchos de esos "Maestros Chasquillas", que no tenían estudios o un título correspondiente, tomaron un cuaderno y lápiz, fueron a la Universidad y tuvieron que demostrar sus competencias, adquiridas en la cancha, o como se dice en buen chileno: "mojándose el potito". Pero, actualmente el Gásfiter, no sólo es un profesional con un respaldo de conocimientos y procedimientos normados, sino que además, y por las exigencias del campo, la necesidad de estar al día con los conocimientos, las herramientas de la profesión, los nuevos productos y especialmente con las normas, es esencialmente un especialista. Por esto, e independientemente de que un instalador de gas pueda intervenir en la reparación de una red de agua o alcantarillado, si conoce las normas y prácticas correspondientes, esas tres actividades son diferentes, por lo que siempre será conveniente llamarlos por sus nombres correctos: el Gásfiter (interviene en redes de gas) y el Plomero (interviene en redes de agua y/o alcantarillado. El término plomero proviene de la época romana donde el plomo era usado para conductos de descarga de aguas lluvias, tinas de baño y cañerías.