Un análisis realizado por carabineros a viviendas robadas entre 2012 y 2013 reveló que el 79% de los hogares que fueron víctimas de robo no tenían moradores al momento de perpetrarse el ilícito, Entre las vías de acceso que emplearon los delincuentes está el uso de puertas o ventanas de los domicilios (35,4%) y el ingreso por el portón o reja que da a la vía pública (29,7%).
El análisis, además, detectó que el 26,8% de los hogares asaltados tenía contratado el servicio de alarmas, mientras que el 16,2% poseía cámaras de seguridad. Sobre este punto, el documento advirtió que, pese a que los domicilios del sector oriente tienen “las alarmas, ciertamente, no constituyen obstáculo para los infractores, ya que, de todas formas, acceden rompiendo ventanas o puertas de accesos principales”.
El prefecto de la zona oriente, coronel Ricardo Yáñez, aseguró que estudios policiales detectaron que “las personas que han sido víctimas de delitos de este tipo (robo a casas), es muy probable que en un período de seis meses puedan ser nuevamente víctimas de delitos de robo”.